
Toma ya!! Hacía mucho que no aprendíamos un término médico nuevo.
Os dejo el enlace a la Wikipedia para que lo leais si estáis interesados. Yo, como siempre, os hago un resumen casero.
Ya os había contado que de un tiempo a esta parte sufro muchos dolores de estómago, con vómitos incluidos, por lo que mi doctora de atención primaria me remitió al digestivo. Éste, a su vez, me mandó algunas pruebas, entre ellas el famoso «bicho» Helicobacter Pylori que ya os conté que dió negativo.
Pues bien, una de las pruebas era una ecografía abdominal, nueva en mi repertorio, y en un hospital también nuevo, Los Madroños, en Brunete. Otra vez derivación a la sanidad privada.
Tres técnicos fueron analizando meticulosamente cachito a cachito de mi inmenso abdomen, el cual estaba rugiendo de hambre por el ayuno obligatorio.
Pararon minuciosamente dos veces:
Una en la vesícula. – Está llena de piedras-, se dijeron unos a otros.
Y la otra en el riñón izquierdo. – Hay dos quistes de gran tamaño, uno parece que tiene algo dentro- volvieron a ronronear.
– Mandaremos el informe a su médico, adiós adiós-. Márchate a casa como puedas, mastica la incertidumbre, digiere el miedo y sobrevive hasta la consulta.
Ahora me río, pero los días que he pasado no se los deseo a nadie.
Y seis días más tarde, jueves, suena el teléfono:
– Te llamamos de la consulta de digestivo. Tienes cita el próximo lunes.
Alarmas activadas, nervios a flor de piel, lágrimas que salen solas sin ningún control. Ya he vivido ésto antes, y las noticias no eran buenas.
El fin de semana, afortunadamente, me lo he pasado trabajando. He vuelto a vivir el proceso electoral desde dentro, y trabajar tantas horas me ha servido para tener la cabeza ocupada con papeletas y no con quistes.
Pero el tiempo vuela, y llegó el lunes. No me entraba ni un café, con lo que yo soy para el ritual del desayuno. Llevé a las niñas al cole con el piloto automático puesto, porque físicamente estaba, pero mi cabeza volaba por libre.
Sin esperas, aparcando a la primera, me vi sentada delante del especialista digestivo con una risa nerviosa que debe resultar bastante desagradable, pero no puedo controlar.
– Tienes la vesícula llena de piedras-, me dijo. Bien, esa parte ya me la sé.
– Tu dirás lo que hacemos-. Yo?? Que yo decido?? Otra vez??
Tras explicarme pros y contras, como podréis imaginar, he decidido acabar con ella, y así, evitar futuras obstrucciones o cólicos que deriven en algo peor.
– Y pone en el informe que tienes dos quistes en el riñón izquierdo. Tiene nombre y todo, pero no soy especialista en urología, te tengo que derivar-. Y yo, que ya voy de sobrada, le pregunto: -son malos?-
– Normalmente, la denominación QUISTE no lo es, pero repito que debe verte el especialista.
Y en esas estoy, esperando consulta con el urólogo la próxima semana, y agarrándome al clavo ardiendo de la «denominación», con otro quirófano pendiente y otro órgano menos. Recurriendo al humor negro, mi futura autopsia va a ser muy breve 😉
Os dejo ya, esperando otra vez mimos y buenos deseos, velas negras o besos a dos mejillas. Da igual, necesito de todo para llenar los días que quedan hasta el veredicto final.
Os leo!!
Te mando mucho ánimo y aguante…anda q no nos hacen dar vueltas estos puñeteros médicos. ….sea lo q sea tú mejor q nadie sabe q todo tiene solución. ….ya verás como todo sale bien…..besos animosos…♥
Gracias, Susana. A las armas!!!!
Besazo
Hola!Ánimo que seguro será sólo eso, unos quistes de nada!
Espero que la espera no sea muy desesperante 🙂
Te mando un fuerte abrazo!
Gracias, Tatiana. Un abrazo!
Me encanta ese humor irónico que tienes! Y lo que estoy aprendiendo yo contigo? Seguro que valemos más por lo que tenemos que por lo que nos han quitado, aunque si bien es cierto hay veces que terminó antes diciendo los órganos que tengo que los que me han extirpado. Yo aún no tengo mi inventario completo después de una operación de cáncer de ovarios, uno de estos días se lo pido detallado al cirujano, bueno cuando me reconstruyen el intestino porque aun tengo que volver a pasar por quirofano si todo sigue bien (cruzó los dedos y lo que haga falta) para que me quiten la colostomía que llevo desde noviembre de 2012. Un beso
Pues sí, que viva el buen humor aunque sea irónico. Y avísame para descruzar los dedos, que ya te los tengo reservados 😉
Un abrazo enorme