Archivo de la etiqueta: cicatrices

Hace cuatro años

Estándar
Hace cuatro años

Hace cuatro años del origen de este blog, del motivo por el que os conozco, de mi paso por quirófano para quitarme las lolas.

Hace cuatro años del ingreso hospitalario con el alma en vilo porque mi padre comenzaba su ingreso en otro hospital, a 100 kms de distancia y, aunque no lo sabíamos en aquel momento, las impresiones ya me daban pellizcos en el alma cuando hablaba con él, compitiendo por nuestra mejoría…Nunca fue justa esa competición, papá, yo jugaba con mucha más ventaja 😦

Hace cuatro años mi pequeña rubita empezaba a caminar, y me mandaba mensajes en fotos que, irremediablemente, me llenaban los ojos de lágrimas.

Hace cuatro años mis amigas me demostraban su cariño una vez más, haciéndose cargo de mi morena, cubriendo mi ausencia con risas y espuma del mar.

Hace cuatro años mi familia era llamada a filas con cicatrices o sin ellas, y se desplegaba en dos hospitales a la vez, pendientes de todo y de todos, como siempre.

Hace cuatro años perdí el equilibrio al mirarme un día después del quirófano, demostrando que, por muy preparada que estuviese, no estaba preparada para no ver.

Hace cuatro años me demostraron que el amor también puede ser un llanto inconsolable en una habitación de hospital cuando una canción nos hablaba al oído.

Hace cuatro años me enseñaron que las batas verdes tienen sentimientos, que recetan mimos y personalizan el dolor.

Hace cuatro años y aquí sigo, compartiendo café con amigas que han pasado o van a pasar por ésto, con vosotras, con vosotros, intentando sacar el lado bueno al fresco para que ventile y se reparta.

Hace cuatro años y parece que fue ayer. Hace cuatro años y todavía encajo la mandíbula al recordar. Hace cuatro años y quiero que pasen mil más.

Os leo!

Tatuajes

Estándar
Tatuajes

Tenéis toda la razón, os leo menos, hago paréntesis aprovechando mi descanso médico, aunque sigo con los ojos y los oídos bien abiertos, no lo dudéis.

Y como yo paro, pero mi cabeza va por libre, estoy procesando ideas de futuro, y una de ellas, desde el principio del proceso de “destete”, ha sido tatuarme las lolas, celebrando, en primer lugar, que puedo, y, en segundo lugar, que me gusta la tinta en la piel y, sobre todo, su efecto camuflando aquello que no me gusta tanto.

Hace mucho tiempo que elegí el dibujo que quería, y mi cirujano plástico sonríe cada vez que se lo cuento, pero a mí me parece perfecto el resumen que hace de mi relación con la enfermedad. Lo publicó Kukuxumusu y me enamoré, yo creo que ya os lo he enseñado antes.

Es éste:

KUKUXUMUSU

Tengo claro que lo pondré en la lola izquierda, donde la cicatriz tiene un lateral más marcado, y dejaré que se vea, para que todas las pupilas que se paren a mirar tengan la posibilidad de saber por qué soy tan generosa con el escote, jejeje.

El dibujo lo tiene todo: la enfermedad, el tratamiento, las secuelas, la amistad (donde yo englobo todo: desde mis amigas y sus risas, pasando por la familia y su abrazo, terminando por los equipos médicos que me han tendido su mano y sus conocimientos) y el espíritu ganador pisando el cangrejo, aplastando el cáncer.

Una vez que encuentre el/la artista que se atreva y los fondos económicos necesarios, que no son pocos, os lo enseñaré orgullosa.

Y por si no fuera suficiente, ya sabéis lo exagerada que soy para todo, he pensado en darle forma al pezón.

Desgraciadamente, no me puedo permitir un viajecito a New Orleans para ponerme en manos de Vinnie Myers. Oí hablar de él hace ya unos años, y estos últimos días ha salido en distintos medios su labor, una auténtica obra de arte. Os dejo algunas fotos para que podáis apreciarlo.

PEZON2 PEZON3PEZON5PEZON4

Ya os conté en Micropigmantaciones y otras cosas raras cómo fue mi proceso que, a diferencia de un tatuaje, tengo que ir retocando cada año y medio o dos años, porque el color es reabsorbido por el cuerpo. De ahí mi interés por el tatuaje, pero es una lástima tener un monedero vacío.

Sólo he mirado un poco por google, pero mirad que cosas más curiosas he descubierto:

TATU4

Me encanta esta opción, es una de mis favoritas.

TATU3

También me parece original. Y lo puede hacer cualquier tatuador, no necesariamente especializado en aureolas.

TATU1

Y la tercera. Es algo más exagerada, pero con alguna modificación, también puede quedar digna de enseñar 😉

________

Y en éstas estoy, dilucidando qué, con quien, cuando y dónde. Me encantaría leer vuestras opiniones, incluso que me enseñéis vuestro tatu soñado, si es que lo tenéis.

Como siempre, gracias por estar.

Os leo!!

Neuroma

Estándar
Neuroma

Novena… Nueve… Ocho más una… He superado ya con creces el record de quirófanos. Van nueve en siete años,  dos en mes y medio.

Todavía convaleciente de la vesícula, con dolor intenso cuando tengo el estómago vacío y cuando estoy mucho rato sentada, pendiente de ecografía abdominal, pero con puntos y ombligo ya controlados, voy y repito escenario así, a lo loco 🙂
No, para nada a lo loco. Tenía programada esta pequeña intervención desde principios de verano, pero la retrasé porque la lista de espera también se retrasó y las fechas no eran compatibles.

Mi cirujano plástico favorito, Rubén García-Pumarino, perfeccionista como pocos en su trabajo, veía con ojos grises los remates de la cicatriz de la espalda, por lo que me habló de corregirlo, y yo, en sus manos a ciegas, como siempre, accedí encantada. Mi reconstrucción me parece perfecta, pero si se puede mejorar, por que no hacerlo??
Anestesia local, intervención muy breve y con una recuperación fácil y rápida.
image

Como siempre, un gusto entrar a un quirófano de pie, no en camilla, con música de fondo gracias al Doctor Franco y su lista de Spotify, jijiji, lo más parecido a Anatomía de Grey que he visto en los hospitales madrileños, todo el personal super joven (ejem, ejem, pero creo que la mayor en esa sala debía ser yo), y un sonriente cirujano que se dirige a tí por tu nombre y tiene todo listo para “atacar”.
Fotos de rigor del antes, y boca abajo a la camilla. Por cierto, cometí un error de principiante, ya me vale. Nunca, NUNCA, hay que entrar a quirófano con las uñas pintadas, y mucho menos con esmaltado permanente 🙈. Superado el despiste, señoras y señores, dos doctores dos, dos agujas dos, dos bisturís eléctricos dos…

Pumarino a la derecha y Franco a la izquierda empezaron a pinchar anestesia como si no hubiera mañana. Que dolor. Que dolor. Que dolor.
Ya sabéis, si me vais conociendo, que no soy quejica. Es más, varias veces me han dicho que tengo el umbral del dolor más alto que la media. Pero os prometo que ayer fui una ñoña completa y absoluta. Me dolió inmensamente cada pinchazo, y fueron muchos, y, para colmo, noté perfectamente cómo el bisturí abría el camino al doctor. Lo noté literalmente, a pelo, como imagino debe ser un navajazo. El doctor Pumarino me explicó que debo tener un
NEUROMA, algo así como un nervio que quiere crecer y no puede. Buceando por la red, es un efecto bastante común de las mastectomías, que, muy a mi pesar, no remite con la reconstrucción posterior. Dolor intenso, pinchazos… Todo lo que rodea a mis lolas de vez en cuando y no he dado importancia. Pues por fin le pongo nombre!!
Media hora de intervención entre canciones tarareadas, risas, grititos, dolor intenso, mandíbula apretada y ganas de girarme y darles un grito a los doctores entre costura y costura, pero, como siempre, resultado diez, y eso es lo mejor que me puedo llevar.

Y aquí estoy yo, en el sofá, tranquilita, mimada por todos los que tengo a mi alrededor, que son muchos, sin dolor, solo molestias para coger la postura. El viernes tengo consulta y podré ponerme al día de dudas y resultados. Prometo daros parte.

Bajo el paraguas del otoño, os leo!!

Me pica. Me pica. Me picaaaaaaa

Estándar

Si habéis leído el título de este post elevando la entonación hasta casi un grito al final lo habéis hecho perfecto.

Soy una electrobailarina con espasmos a eso de la media tarde. Ni os imagináis el picor inhumano que empieza a recorrer mi axila, coge mi sililola derecha, y continúa algo más de media hora sin parar.

Van ya dos tardes así. Y mas o menos a la misma hora.

Como buena estudiante de ciencias, he analizado todas las variantes: tipo de ropa, tipo de sujetalolas, actividades previas…y nada que ver un día con otro.

También es cierto que este año mi alergia no ha tenido compasión y está atacando con todas sus fuerzas, pero imagino que nada tendrá que ver con el picor. O sí. Por favor, por favor, que me llamen pronto para operarme y poder ver a mi cirujano y preguntarle.

Si recapacitamos, tan sólo hace tres meses mañana del último quirófano. Las cicatrices interiores todavía estarán fresquitas y quizá sellando, por intentar buscar consuelo al mal rato. Es ponerme a hablar de ello y tener la sensación del picor de nuevo.

Por lo demás, semana tranquila tras unos días sin parar entre competiciones de sincro y fiestas. Mi pre-púber ha sido la auténtica protagonista de los últimos días.

La sincro mal. Medalla segura y robo de dos puntos que convirtieron la piscina en un valle de lágrimas. Con lo bien que lo hicieron!! La vuelta a casa fue un intento de racionalización que parece que calmó ánimos.

Y las fiestas una tortura. Madre y bebé dando vueltas, vigilando de lejos a pre-púber y amigos/as que montaban y montaban en todas las atracciones. Con un frío que pelaba, que todo hay que decirlo. Veranodosmiltrece, dónde narices estás??

Y ya por hoy os dejo agradeciendo de nuevo a todos que sigáis prestando tanta atención a mis avatares médicos.

Os leo!!

 

Dos cositas

Estándar
Dos cositas

Pues eso, que hoy os voy a contar dos cositas.

La primera, un descubrimiento para todas las que estéis en mi condición de reconstruída, con dos perolas por lolas y una espalda atravesada por cicatrices.
Los sujetadores que tengo, especiales y fantásticos para el postoperatorio, últimamente me resultan incómodos.
Ya os he contado que estoy deseando que pase la operación y me quiten los expansores, y creo que es el motivo fundamental para sentirme tan molesta.
Pues bien, en una de mis múltiples visitas al Primark, a la caza de la oferta de las ofertas, he descubierto ésto:
image

Se conocen como “comfortisse bra”, no son muy sexys, parecen camisetas, pero son cómodos para aburrir.
Yo compré sólo uno para probar en fucsia, los hay en otros colores: negro, blanco, morado..y estoy feliz con el hallazgo.
Sobre todo por la espalda. Me da seguridad, siento las cicatrices protegidas, no se clava en ningún lado y es hiper barato: 4 euros.
Sólo tiene un inconveniente para las operadas: hay que ponérselo por la cabeza, por lo que el juego de brazos hacia arriba duele y tira, pero a mí me compensa, ya me contaréis.

Y la segunda cosita es el estado de la lista de espera.
image

10. Sólo 10. A este ritmo no me da tiempo a asistir a la gala de los 20blogs que es el jueves próximo.
Ya tengo todo listo, pijamas incluídos.

Por hoy es todo. Disfrutad del sol, que empieza a dejarse ver, y de aquello que os tenga enamorados.

Os leo!

Efectos colaterales

Estándar

Estoy de bajón. Efectos colaterales del estrés de las últimas semanas.

Pero no bajón emocional, todo lo contrario, bajón físico es lo que sufro.
A saber: una tos fea tipo “gripemalcurada” que diría mi madre; unos pinchazos (de nuevo) que me dejan sin respiración por debajo de mis nuevos músculos pectorales, los cuales, muy educados ellos, se van turnando: ayer fue el derecho, hoy le ha tocado al izquierdo; un dolor de rodillas que probablemente me sepan diagnosticar en cualquier centro de mayores; una molestia “resentida” en las lolas al despertar, como si tuviera una agujeta constante…. Y paro ya, que va a venir el Samur a por mí como siga relatando.

Como leeréis, no hay nada que revista especial gravedad, sólo me preocupan los pinchazos, aunque la cantinela de los músculos que andan recolocándose mucho me temo que vuelve a repetirse.

Es cierto que parece otro siglo cuando pasé por quirófano, pero realmente tan solo han pasado 4 meses y pico. Y me reconectaron muchas tuberías, abrieron muchos conductos de ventilación y tiraron mucho cable (sí, efectivamente, se ha apoderado de mi alma el barbas de Bricomanía).

Lo dicho, que mi salud anda tocada, pero leve, muy muy leve. Haciendo mención a mi juego infantil favorito, sólo un cuadro de un barquito de cuatro.

Dejo ya por hoy mi relato llorón y ahora os pido un favor pequeñito. A partir del viernes, 14 de diciembre, si queréis, podéis entrar en mi blog desde la página principal y a la derecha veréis un enlace para votarme en los premios 20blogs del diario 20 minutos. No espero ganar, pero sí darme a conocer y ser descubierta por mujeres que, como yo, tengan que pasar por esta difícil aventura.

Como siempre, gracias por prestarme vuestras pupilas este ratito. Os leo!

Decoración navideña

Estándar

20121209-123250.jpg
Siguiendo tradiciones ancestrales, es decir, las de mi madre de toda la vida, el puente ha servido para decorar la casa con motivos navideños. Y este año ha sido muy especial, porque tenemos muchos más rincones para llenar de espumillón. Sonaban villancicos en la voz de Frank Sinatra, y alguna lágrima quiso salir recordando al que no está.

Más tarde fuimos de excursión al Aeropuerto de Barajas, a llevar a mi hermana viajera a coger su vuelo. La enana, como siempre, objetivo de fotos para los turistas. Me estoy planteando llevarla este año a la Plaza Mayor y sacarnos un aguinaldo. No se si serán sus coletas o la cara llena de burriagas, pero llama la atención que es un primor.

Y el resto del fin de semana recuperando fuerzas, poniendo taladros y dando forma poquito a poco al nuevo hogar.
Mis cicatrices agradecen el descanso, y mis lolas también. A ver si mi doctora se ha incorporado al mundo laboral o sigue de huelga, y sabré si mi baja laboral continúa.

Ya os dejo. Saboread bien el domingo, que el lunes espera impaciente para ponernos en marcha de nuevo.

Os leo!