Archivo de la etiqueta: lista de espera

100 B

Estándar

Lo habéis adivinado. Por fin, después de casi seis interminables años, tengo nueva talla de sujetador!! (ahora los aplausos, por favor).

20130520_204312

Una experiencia única. Ir a una tienda como una adolescente, deseando que me midan y presumir de resultados.

El viernes tuve consulta con mi cirujano, y ya tengo permiso para llevar sujetadores con aro. Agradecida a los sujetadores de abuela postoperatorios, a los de camiseta cómodos para dormir, pero mis lolas y yo estábamos deseando asomar por encima de los escotes.

Ya solo quedan unas tres semanas para poder hacer casi casi casi vida normal.

Vuelvo a estar de nuevo en lista de espera. Esta vez será anestesia local, toda una novedad para mí. Con lo morbosa que soy con el tema médicos, me estoy imaginando de charleta con el equipo de cirujanos y dando mi opinión. Acabarán anestesiándome la voz, ya lo veréis.

Que para qué es la lista de espera? Para “fabricarme” un par de pezones nuevos, también a la carta. Es el penúltimo paso para alcanzar la perfección. Ya sólo quedará darle un toque de color y al Interviú en portada ;).

Os lo confieso: estoy feliz. La sonrisa se escapa de mi cara cada vez que mi mirada se posa en un espejo y veo el perfil. O cada vez que bajo la vista y veo más lolas que barriga, que ya es difícil. O cada vez que me pruebo algo de ropa del año pasado y mi cabeza compara imágines. O cuando me pruebo las partes de arriba de los bikinis hasta ahora prohibidos en público.

No puedo pedir más, el resultado ha sido magnífico no sólo en el aspecto físico. Las lolas nuevas han servido para espantar millones de fantasmas de mi cabeza.

Eso no significa que no siga en tensión pensando en mi próxima revisión ginecológica, o en los pinchazos traicioneros bajo la axila que me dejan sin respiración. Simplemente el nuevo estado me da fuerzas para seguir lidiando en esta plaza con mayor intensidad.

Playas de España, preparad las olas, que no me va a importar mucho que mi bikini salga flotando!!

Os leo!

 

Dos cositas

Estándar
Dos cositas

Pues eso, que hoy os voy a contar dos cositas.

La primera, un descubrimiento para todas las que estéis en mi condición de reconstruída, con dos perolas por lolas y una espalda atravesada por cicatrices.
Los sujetadores que tengo, especiales y fantásticos para el postoperatorio, últimamente me resultan incómodos.
Ya os he contado que estoy deseando que pase la operación y me quiten los expansores, y creo que es el motivo fundamental para sentirme tan molesta.
Pues bien, en una de mis múltiples visitas al Primark, a la caza de la oferta de las ofertas, he descubierto ésto:
image

Se conocen como “comfortisse bra”, no son muy sexys, parecen camisetas, pero son cómodos para aburrir.
Yo compré sólo uno para probar en fucsia, los hay en otros colores: negro, blanco, morado..y estoy feliz con el hallazgo.
Sobre todo por la espalda. Me da seguridad, siento las cicatrices protegidas, no se clava en ningún lado y es hiper barato: 4 euros.
Sólo tiene un inconveniente para las operadas: hay que ponérselo por la cabeza, por lo que el juego de brazos hacia arriba duele y tira, pero a mí me compensa, ya me contaréis.

Y la segunda cosita es el estado de la lista de espera.
image

10. Sólo 10. A este ritmo no me da tiempo a asistir a la gala de los 20blogs que es el jueves próximo.
Ya tengo todo listo, pijamas incluídos.

Por hoy es todo. Disfrutad del sol, que empieza a dejarse ver, y de aquello que os tenga enamorados.

Os leo!

Relajada

Estándar

Así me encuentro: relajada (dicho en voz bajita y muy pausada).

Mi psiquiatra me ha recomendado unas clases de relajación y he empezado hoy. Sólo ha sido una introducción, pero he conseguido durante 10 minutitos evadirme de absolutamente todo.

Vale que estoy de baja, que tengo todo el tiempo del mundo, que no debería estar agobiada: Piiiiiii, error!!!

Por supuesto que estoy de baja por motivos médicos, evidentemente, lo que significa que debo dedicar mi tiempo a descansar y recuperarme físicamente. Eso sumado a la rutina diaria que significa una casa, dos niñas, el perro, sus necesidades, colegios, comidas, extraescolares…vamos, lo que casi todos y cada uno de los que me leéis hacéis a diario. Y eso cansa, satura, y, en mi caso, me hace estar de un mal humor constante que vamos a intentar frenar con estas sesiones semanales.

La medicación también hará lo suyo, no lo dudo, pero necesito un empujón para dejarme de tonterías y volver a estar al completo. Muchas veces el tiempo libre consigue ponerte de los nervios, y eso es lo que ronda mi cabeza en el momento de mantita y sofá.

Tengo que recuperar la capacidad de disfrutar de las risas cuando se derrame el agua sobre la mesa, y no ver sólo la parte negativa de coger el trapo y la fregona. Tengo que volver a priorizar por encima de todo mi felicidad, algo que últimamente tengo equivocado en mi escala de valores.

Mi vena egoísta, esa que tanto me cuesta mantener, está floja de sangre, me tengo que autotransfundir…. (Nota mental: Definitivamente, tengo que dejar de hacer metáforas con terminología médica, empiezo a ver todo de color verde quirófano).

En definitiva, que si con una sesión semanal de relajación consigo retomar mi visión del mundo, ahora difuminada, pues benditos sean los 10 minutos que pierdo buscando aparcamiento en el centro de Navalcarnero.

Bueno, con este garimatías mental que soporto os dejo ya. Cuidado con los coches, las nevadas y las carreteras, que juntos nos pueden dar un buen susto.

 

Os leo!!

Esperando

Estándar

image
Si tenéis la suerte de no haber pasado por quirófano en los últimos años, os enseño la información que la Comunidad de Madrid te ofrece con respecto a la operación. Con esos cálculos, mas o menos toca sueño reparador hacia el 8 de febrero. Que prontito, verdad?
Ya estoy corriendo otra vez al Primark© a por pijamas y zapatillas correpasillos, aunque se prevee un ingreso fugaz.

De nuevo el olor a alcohol, el mal rato en la sala de despertar, las despedidas, los sueros
y las vías. El dolor físico y la sonrisa emocional pensando en el verano y los escotes hasta el ombligo.

La pregunta del millón cuando sale el tema es si no tengo miedo al quirófano, y la respuesta es muy sencilla: pues claro que lo tengo, pero si he tenido que pasar para cosas tan malas, por qué no pasar para otras tan buenas.
Pensad que la primera vez me dormí pensando en una mastectomía radical para extirpar un tumor malo malísimo de cada lola. Consiguieron salvarlas para más tarde cortar de raiz casi toda mi femineidad, todo lo que físicamente me diferenciaba de ser un maromo: primero ovarios y, tres meses después, decía adiós a mis lolas.
Cómo no voy a estar deseando volver a dormir para abrir los ojos a unas prótesis que me devuelven parte de mi autoestima perdida? Tú también lo estarías, te lo aseguro.
Sobre todo, pensando que es el final de un proceso, el carpetazo definitivo a la etapa más complicada de mi vida. Feliz es poco!!!

Y por ahora poco más. Feliz fin de semana.

Os leo!!

Dios mío de mi alma!!

Estándar

Oh My God!! (Dicho en tono super chirriante y con las manos en la cara). Para los que no sabemos idiomas, Ay Dios mío de mi alma.

09:58 del 24 de Julio, última consulta a la lista de espera y….3, sólo 3 personas tengo delante.

Me acaba de dar un vuelco al corazón, y el nervio de pensar que no tengo suficientes pijamas (que pesadita estoy con el tema, lo sé, pero cuando me altero me vuelvo banal), que ya llega, ay ay ay.

Estoy monotema. Se nota que estoy descansada y aburrida sin las enanas, verdad? Bueno, aunque tengo que reconocer que ayer, haciendo balance de daños, el padre y yo nos dimos cuenta que hemos rejuvenecido: que si me duele menos la espalda, que si a mí me duelen menos los brazos, que si hago bricolage, que si vuelvo a los tiempos en que leía libro por día…

Pero también es verdad que pensaba (si, me da tiempo hasta para pensar, jeje) que ya no sabemos estar sin niñas. De 200 conversaciones, 198 van dedicadas a ellas, tipo abueletes, recordando lo que hicieron hace tanto tiempo…..exactamente 4 días, como si hubieran pasado 4 años.

Ahora que estamos en época de campamentos (públicos-privados-deportivos-de pueblo-abueleros-familiares-de idiomas, etc), vamos a ser sinceros. Tras 10 meses de intensidad, trabajos, clases, extraescolares, deberes, los niños se merecen unas buenas vacaciones. Y qué mejor que separarles de nosotros durante un tiempo….

Vale, lo sé, soy reconocido miembro del Club de las Malas Madres, pero no os estoy hablando de todo el verano, sólo hablo de días, horas en los casos en que no se pueda más, pero abandero el momento intimidad de la cena en pareja sin prestar atención a nada más (toses, interfonos, llantos…)

Hacía mucho tiempo que no era más que “la mamá de”, y por unos días he recuperado ser “la pareja de”. Cierto que no aguantaría meses así, pero reconozco sin ninguna vergüenza que me gusta y lo necesitaba.

Ya paro, que, como a muchos, los nervios hacen que hablemos sin parar. Si hay novedades antes del viernes, entraré por aquí para dar las noticias.

Os leo!!

Burbujas

Estándar

Aquí estoy, solita, sin mis niñas, sorprendida por el silencio que hay en la casa. Y esperando que los 7 que hay delante de mí en la lista de espera estén en la playa y no se operen esta semana para que, por fin, me toque a mí.

Llega el momento de estar atacada y deseando conocer fechas, comprando pijamas baratos y monos para mis paseos por los verdes pasillos, limpiando lo ya limpio “por si viene alguien”, como si la necesidad de tener tu casa limpia para tí no fuera suficiente.

Dejar a Carlota el jueves fue un dramón de película de Antena 3 del fin de semana. Qué manera de llorar de pena, miedo, ñoñería en general. Y eso que desde que estoy medicada lloro mucho menos, estoy plana, en un estado constante de no alterarme, pero los miedos se volcaron todos juntos en un camino de vuelta lleno de lagrimones.

Miedo a no volver a cogerla, porque tras la operación mucho me temo que ya, ni para cambiarla. Ahora lo hago, muy poco, pero me salto un pelín las normas, y después de ésta intervención, nada de nada.

Miedo a no saber cuánto tiempo voy a estar sin verla, sin tocarla, sin hacerle sus coletitas.

Miedo a que el dolor me cambie la sonrisa por otro gesto más feo y ella me vea así.

Con Berta es distinto, es mayor; bueno, diría mejor que es “grande”, en todos los sentidos. Su madurez me tranquiliza, y, al ser completamente autosuficiente, podré estar con ella incluso convaleciente. Es más, os aseguro que será mi segunda cuidadora oficial, tengo a los mejores a mi servicio.

Todo esto es lo que burbujea en mi cerebro, y debo conseguir calmar las olas para intentar disfrutar de este fin de semana para dos. Un santo el que me aguante (por J empieza su nombre).

Ya os dejo. Que disfrutéis también vosotros del caluroso fin de semana como os merecéis.

Os leo!

Playas, garitos y nervios

Estándar

De nuevo por aquí? Un placer.

Te cuento que ya sólo tengo 9 personas en lista de espera delante de mí, los nervios a flor de piel, inevitable, pero antes de marearos con lo de siempre, voy a recomendaros un par de sitios en Alcocébre que me han gustado, y mucho.

Restaurante el Pinar
Sitio privilegiado, en lo alto de la montaña, con unas vistas impresionantes del mar y del pueblo. A destacar, el servicio, un montón de camareros encantadores que no dejan que falte de nada. La comida estupenda, alta cocina a precios más que razonables.

Taberna Pikapote
Cocina vasco-mediterránea, en plan tapas de calidad. Aunque digno de mención también el arroz. Los dueños un lujo, atentos, descubriendonos lugares interesantes del pueblo.

Y por último, el Txiringuito.
Dentro de la playa de las Fuentes, por la noche tiene un dj en directo y justo al lado colchonetas para que los enanos no se aburran. Aquí los precios pelín altos, pero sólo estuvimos a tomarnos una copa, no nos íba a arruinar el presupuesto.

Y si hablamos de playas, hay unas cinco. Nosotros hemos conocido la Romana (enorme, con parque para niños, olitas y bastante gente) y la de las Fuentes (ideal para los enanos, con riachuelo incluído, fuentes de agua natural que surgen dentro del mar, y muy concurrida)

Resumiendo, que nos ha encantado el pueblecito y queremos volver.

Abandono ya mi faceta blogger de moda, y vuelvo en tres días a contaros mi cuenta atrás hospitalaria.

Gracias por estar ahí. Os leo!