43 años…

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43 años…

Día 29 de noviembre, mi cumpleaños.

Hace 43 años, a eso de las 14:15 horas llegaba decepcionando a unos padres que esperaban varón, pero tan mona y redondita que presumían de mí en la clínica a las horas de nacer, el yin y el yan protagonista desde el primer momento.


Los últimos meses he andado con el alma al aire, desgranando quién soy en la consulta del psicólogo, lo bueno y lo malo, lo que me hace feliz y lo que odio. Un diario que hoy comparto con vosotros como regalo de cumple para mí.

A mis 43 he descubierto que soy miedosa, mucho. Tengo miedo al paso del tiempo, a los hospitales, a las montañas rusas. A las emociones descontroladas, a mis pensamientos oscuros, a no llegar. A las alturas, al descontrol, a la soledad. Al dolor, a perder.

A mis 43 adoro los retos, soñar, dormir sin horarios. El sol, el café, reir hasta llorar. La tranquilidad, el silencio, el bullicio. Cantar a gritos mientras conduzco, bailar a escondidas, observar, mirar, ser vista.

A mis 43 sigo ordenando mi vida, mis cuentas, mis agendas, mis apuntes de inglés, mis sentimientos. Los informes médicos, los armarios, los recuerdos perdidos. Las tardes, los planes, los cd’s del coche.

A mis 43 estoy muy orgullosa de mis niñas, reflejo de mis noches sin dormir preocupada por sus sueños. De mi vida de pueblo, de ser mujer trabajadora a la misma intensidad dentro y fuera de casa, de mi familia imperfecta, de mis amigos consejeros, locos y cuerdos. De superar una y otra vez esta vida difícil que me tocó en el reparto. De ser tenaz y no tirar la toalla. De lo que me devuelve el espejo.

A mis 43 odio ser humana en determinados momentos, las arrugas del llanto, los efectos colaterales. Los juzgados, el olor a humedad, que no suene el despertador, las noches en vela. La muerte, el tiempo perdido, las verdades a medias. El frío, el dolor de pies, ver sufrir a los que quiero.

A mis 43 me hace feliz que me leáis, leeros, sentir que estáis al otro lado. Tener este trocito de red. Un café con helado. Un 7 en matemáticas. Cumplir años y celebrarlo. Ser, vivir, estar.


Os leo!

Divulga Salud

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Divulga Salud

El pasado jueves 10 de noviembre, tuve el placer de asistir a las jornadas Divulga Salud, dos mesas redondas organizadas por SoMaMFyC (Sociedad Madrileña de Medicina de Familia y Comunitaria) junto con los laboratorios Esteve.

No os voy a contar cómo fue, tenéis las web donde podréis encontrar información, pero sí quiero contaros las conclusiones que saqué, para mí fundamentales y creo que para vosotros, pacientes, también.

Los pacientes con nuestros blogs, asociaciones y redes sociales somos un nuevo canal de información médica. Sí, con muchos matices, pero es así. Cuando recibimos un diagnóstico importante, como en nuestro caso un cáncer de mama, ya no solo nos limitamos a escuchar al médico. Somos curiosos por naturaleza, tenemos “la herramienta” en mayúsculas que es internet, usamos Google como Vademecum, y de ahí sacamos información. Ahora bien, ¿es esa información la correcta? Ahí está el debate.

Yo, como bloguera de salud, muchas veces no soy consciente de la repercusión que puede tener todo lo que os transmito, aunque en mi caso, SIEMPRE, SIEMPRE, os hablo desde mi propia experiencia. Pero también SIEMPRE, SIEMPRE, es lo que a MÍ me ha pasado, me ha venido bien, me ha hecho llorar o reir, sólo a mí. Y por eso, leerme puede servirte de bálsamo, pero nunca jamás lo verás escrito en tu informe médico, porque esa es TÚ historia y es única.

Tenemos que ser muy selectivos en todo aquello que veamos en las redes, sobre todo en salud. Cada caso es exclusivo, aunque nuestro granito de arena en COMPARTIR experiencias es lo realmente importante.

  • Jamás sustituyas lo que has leído en un foro por la información que te está dando un profesional. Aunque 2000 personas hayan tenido el mismo efecto secundario, por ejemplo, si tu oncólogo te dice que en tu caso no será así, creeteló.
  • Jamás divulgues información no contrastada. Todos hemos visto curas milagrosas en Facebook, enfermedades que están matando a niños de tu ciudad nos llegan en audios de Whatsapp, curanderos que nos mandan correos prometiendo salvarnos sin tratamientos. NO compartas, NO retuitees, NO reenvíes. Investiga, cotillea, pregunta antes.
  • Sin miedo, consulta a tu médico sus páginas de confianza donde buscar. Cada vez tenemos la suerte de contar con más profesionales interesados en la divulgación 2.0 que nos podrán dar las mejores pautas a seguir, las méjores webs para consultar, las mejores asociaciones donde arroparnos y, por qué no, los mejores blogs donde compartir nuestras penas y alegrías.

Fundamentalmente, debemos aprender a usar internet en todos los aspectos de nuestra vida, mucho más cuando hablamos de salud. Aprovechar todo lo bueno de vivir en el siglo XXI, aportar, opinar, debatir.

Os dejo las cuentas de twitter de todos los  que formamos parte de las jornadas por si queŕeis empezar vuestra lista de GENTEQUESUMAENSALUD. Yo ya los tengo en favoritos, aprendí muchísimo escuchándolos. (la lista se la he robado a Alfredo de FamilyBloggerSite, espero que no le importe)

  1. José F. Ávila Médico de Familia (@joseavil)
  2. Marta Puig. Médico de Familia (@mpuigsoler)
  3. Diego Villalón. Paciente activo (@DiegoVillalon_)
  4. Estefanía Soriano. Paciente activo. (@AdiosLolasAdios)
  5. Estíbaliz Gamboa. Enfermera. (@estigamboa)
  6. Javier J. Díaz. Periodista eSalud (@JaviJDiaz )
  7. Vicente Baos. Médico de Familia (@vbaosv )
  8. María Eugenia Miranda. Traumatóloga. (@miranda_trauma)
  9. Kristin Suleng. Periodista (@KSuleng)
  10. Luis Miguel Pérez Navarro. Paciente activo (@Luismi_mi )
  11. Paloma Luis. Paciente activo. (@palomaluis)

Os leo!!

Matrioskas

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¿Sabéis qué son las matrioskas? Esas muñequitas rusas escondidas unas dentro de las otras.

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Pues os voy a contar un secreto: mi grupo de whatsapp familiar se llama así, MATRIOSKAS. Una de mis hermanas, avispada ella, le puso el título, y no puede ser más acertado.

La primera, la más grande, la que nos cobija a todas, nuestra Bábushka. Enorme por dentro, de ahí su capacidad de acoger a siete mujeres bajo sus alas, y dentro de poco la más chiquitita por fuera, sobrepasada por las pedazo de adolescentes que presumen de ella. Se lo decimos poco, las Soriano somos así de setas, pero la queremos por encima de todo y de todos. Nuestra enfermera jefe, pendiente de revisiones, exámenes, pruebas y desdichas, recogiendo lágrimas y curando corazones rotos.

Después vienen las tres hermanas, unidas físicamente por heridas de quirófano, y en alma por destinos paralelos y sufrimiento de despedida. No somos idénticas, incluso ni parecidas en muchos aspectos, pero siempre iremos atadas al hilo rojo que el Sr. Soriano nos dejó prendido.

Detrás de nosotras, cuatro trofeos en construcción.

  • La “seño”, sobrina mayor, ejemplo del resto, lanzadora de carcajadas y consejos.
  • La rubia soñadora de ojos verdes, hormiguita, construyendo su camino casi sin hacer ruido, bailando con las nubes.
  • Mi morena exótica, con un curioso parecido a su prima mayor, capaz de recepcionar las carcajadas y mandarlas de vuelta a mayor velocidad, el hombro donde apoyarme estos últimos meses.
  • Y la pequeña rubia, el regalo, consuelo de lágrimas en años difíciles, más parecida a veces a su prima de ojos verdes que a su hermana, escandalosa, revoltosa, pura vida.

Y todas, como desde hace ya cinco años (cinco), volveremos a meternos unas dentro de las otras para volver a dejar que el agua arrastre nuestras flores, y con él los recuerdos, el dolor de la pérdida, las horas pensando en él, nuestros esfuerzos por que la pequeña tenga el recuerdo que el maldito cáncer no ha dejado que crearan juntos.

Papá, el sábado nos vemos. Te sigo echando de menos como el primer día, sigo mirando al cielo mientras te hablo, sigo llorando con tu recuerdo, y últimamente necesito tus collejas más que nada en este mundo.

Os leo!!

Nuestra playa eres tú

La suerte está echada

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La suerte está echada

Analítica semestral hecha. Ya no hay vuelta atrás.

Mi ánimo actual me está haciendo llevar mucho peor esta revisión, imagino que si pasas por ellas me entenderás.

No se si es tu caso, pero casi temo más el día de la analítica que el día de la consulta. Si hay bicho, hoy le empiezan a ver, y ese pánico me acompañará los próximos diez días. Menos mal que mis niñas-terapia, mis amigas-terapia y mi familia-terapia harán que se pasen rápido. Si no, siempre estarán las terapias médicas, que también necesito y empiezo a usar de nuevo. Ya os lo conté cuando hablamos de salud mental.

Curiosamente, como todos los años desde hace 8, mis revisiones andan siempre cerca del día Mundial del Cáncer de Mama que se celebra el 19 de octubre. Y van dos años que, personalmente, lo celebro examinándome para encontrar un futuro europeo que todavía no llega, pero seguiré intentado sin descanso. Se nos llenarán los ojos de famosas en campañas rosas, de celebraciones aquí y allá, de espacios pequeñitos en los telediarios. No soy muy amiga del lazo rosa, pero sí de la divulgación, de dar a conocer, de prevenir, de historias de luchadoras que han pasado a ser supervivientes, de normalizar.

Celebremos que estamos vivas, que el cáncer de mama hoy en día tiene una superviviencia de más del 82% (datos de la AECC), que la investigación es el futuro de esta enfermedad, que cualquier aportación cuenta….

Hay mil campañas para que aportes, para que pienses, para que revises tu cuerpo. Yo te dejo el enlace a un artículo del 2014 que recopila 10 de estas acciones que, por lo menos a mí, me han encantado. PINCHA AQUÍ

Os dejo, como siempre, pidiendo. Esta vez, necesito vuestras sonrisas más grandes, o vuestras palabrás más positivas para empujarme hasta la puerta de oncología. Lo se, saldré con las mismas buenas noticias de siempre, y seréis los primeros en conocerlas.

Os leo!!