Esta chimenea va a ser mi vista a partir de ahora cada noche. Por fin ha terminado nuestra búsqueda.
Ya tenemos casita nueva para los próximos años, y cumple todos los requisitos que les pedí a los Reyes Magos hace casi un año.
Estoy agotada, asustada por la mudanza y la decoración, pero feliz, totalmente feliz.
Llaves en mano, la familia casi al completo (faltaba Zeta), ha revisado una por una las habitaciones, los muebles, planificando cambios, visualizando tardes de deberes y sábados de fiestas y pijamas, porque con este frío les es difícil imaginar lo que yo veo, mañanas de domingo al sol con un café y la mente en blanco. Cada uno su ilusión, y todas cumplidas.
Alguien en su sofá de nubes ha tenido que disfrutar mucho viéndonos.
Y mientras en mi mundo de fantasía se materializan los deseos, en el mundo real continúan las revisiones, esta vez en la Mutua.
Por ahora, otro mes hasta la siguiente visita, aunque, si os soy sincera, no entiendo muy bien su función. Ni siquiera han visto mis lolas, solo informes y lo que yo les cuento.
Por hoy os dejo ya, que la tensión acumada la última semana me está pasando factura, y me llaman a gritos la ducha calentita y el sofá.
Os leo!