Archivo del sitio

San Juan

Estándar

Bienvenidos/as de nuevo.

Hoy os cuento que tengo un dolor inmenso en el lado derecho, por culpa de unos diez minutos de pinchazos que tuve ayer por la noche. No le voy a dar importancia, pero fue de las pocas veces en que me asusté. Cómo estaría para abandonar la fiesta antes de lo que me hubiera gustado!
De vez en cuando me da alguno, pero tan fuerte, intenso y largo como ayer, nunca.

Todo lo demás ha sido tranquilo, de festivales colegiales y fiestas de cumpleaños. Diecisiete “onceañeros”, hermanos y padres viendo el partido España-Francia entre patatas fritas y nervios, piscina y regalos. Ojalá sean capaces en el futuro de entender lo afortunados que son.
Ayer recordábamos las mamás nuestros cumpleaños, con dos o tres amiguitas a lo sumo, las más afortunadas con sus primos y una sangría casera en el barreño de la ropa. Y ahora, con piscina, barbacoa, regalazos y un montón de amigos compartiendo su emoción. Afortunados, sí señor. Y nosotros también, por poder ofrecérselo y pasarlo tan bien como ellos.

Gracias a la anfitriona, a las madres del cumple y a toda la clase por pasar otro año más con nosotros.
El miércoles, que es el día real del cumple, volveremos a celebrarlo con la familia, viendo a la peque bailar en la guardería vestida de hawaiana, ya os contaré.

Ahora os dejo, que Berta ha empalmado su cumple con el de otra amiguita y Carlota anda con sus tios y abuelos, y tenemos que empezar a recogerlas.

Felicidades a las Juanas y Juanes en su día. Yo anoche quemé mentalmente mis malos momentos, esta noche lo recrearé en un papel prendido.

Os leo!

Preparados, listos…

Estándar

Bienvenidos de nuevo. Que tal vuestro fin de semana?
Por aquí paseítos y visitas a ciudades imperiales.

El viernes por fin tuve mi consulta con el cirujano plástico para hablar de la intervención. Desde hoy, que he tenido el visto bueno de preanestesia, entro a formar parte de la lista de espera quirúrgica de la Comunidad de Madrid. Traducido, que en un mes me tienen que haber dado cita, por lo que ya no tengo uñas que comerme.

En consulta hablamos de pros y contras, y ganan estos últimos. Bueno, me explico: no voy a pasar unas vacaciones al hospital, van a ser unos días muy duros, pero el resultado final va a compensarlo de sobra. Si me quejo y se me olvida, será en lo que piense; entre las lecturas de hospital incluiré un Interviú, jiji.
Puede haber rechazo, puedo necrosar parte del injerto, se puede infectar el expansor, pero todo tiene solución y nada hace peligrar mi vida, que realmente es lo único que importa. Prefiero ser una viejecita feliz sin lolas que una madurita tetona llena de peligrosas prótesis. Aunque el objetivo a cumplir sea ser una viejecita tetona y feliz. Y lo vamos a cumplir!

Por hoy os dejo. Parece que va a haber tormenta. Disfrutad del olor a tierra mojada, uno de mis favoritos.

Os leo!

Minusvalía

Estándar

El miércoles tocó la visita al Centro Base de Móstoles para la revisión de mi expediente de minusvalía. Ya os conté que tras el cáncer me concedieron un 10%, lo que viene a ser nada de nada.

Pues bien, tras dos años, cuatro meses y tres cuartos de hora de espera, por fin entro a la consulta de la doctora asignada. Tras repasar mi historial médico, me comenta que va a ser muy difícil llegar al 33%, porque la minusvalía valora lesiones y enfermedades, no secuelas.

Es decir:
No tener ovarios: secuelas
No tener pecho: secuelas
No tener ganglios: secuelas
Ser menopaúsica desde los 37 años: secuelas
No poder coger a mi hija: secuelas
No poder ir al súper sola: secuelas
No poder cocinar nada que salte: secuelas
No poder planchar: secuelas (y una mentira como una casa, a ver si no qué hago)
Tener que cambiar el vestuario completo porque no te caben los brazos: secuelas
No soportar el dolor de brazos por la noche: secuelas
No, no, no, no y no. Evidentemente, sólo son secuelas, pero han “minusvalorado” mi vida. Yo no soy la misma Estefanía de antes del 10 de Julio del 2007. Mis cicatrices, y sobre todo mis limitaciones me lo recuerdan a diario.
Pero para la Administración soy una persona sana con sólo un 10% de recortes en su vida diaria.

Esperaremos a la resolución por escrito, pero mucho me temo que no va a existir ningún beneficio estatal para mí ni para ninguna valiente que esté pasando por algo parecido.

Injusticia? Consuelo? Rabia? Conformismo? Escoged el calificativo, hay para dar y tomar.

Os leo. Disfrutad de lo que nos queda de primavera, que no vuelve en un año.

Ecografías, sustos, animales y medallas.

Estándar

Vaya título, verdad? Es el resumen desde el viernes hasta hoy, os lo voy detallando.

Tocó mi primera ecografía de mama después del destete. En sí, una prueba indolora físicamente, pero para mí, muy tensa. La última me dió tal susto que fue el desencadenante de la mastectomía. Unos bultitos sospechosos, que al final eran grasa necrosada, tuvieron la culpa.

Pues bien. Esta vez no iba a ser distinto. Nada más empezar, en el lado izquierdo, parón en seco y cambio de cara de la ecógrafa. -Aquí hay algo-.

Corazón acelerado, la cabeza a mil por hora, adelantando acontecimientos, pensando en mis niñas, en mi papi, en volver a empezar. Por qué será que tenemos la capacidad innata de ponernos en lo malo tan rápido? Pero si todavía no había dado tiempo ni a mirar el historial!!

Efectivamente, revisado el historial, me confirma que es grasa, aunque para ser sincera, yo hasta que no me abran en quirófano y lo confirmen, no me quedo tranquila, qué le vamos a hacer.

Pasamos al derecho, y, sorprendidas, vemos que otra vez hay linfocele, y yo diría a simple vista que igual de grande que el que ya pincharon para extraer líquido hace unos meses, aunque por uno de los lados parece que está empezando a cerrar. También tendrán que hacer lo que corresponda en quirófano. Yo, con tal de no ponerlo fácil, hago líquidos (chiste malísimo, lo acepto).

Conclusión: que he disfrutado del fin de semana como hacía tiempo. Caritas de impacto en Faunia, toda la tarde del sábado viendo animales, tocándolos, oliéndolos, huyendo de ellos (el pato detrás de Berta, qué risas). Y el domingo, jornada de competición en la M-86. Debo decir que la primera medalla de Berta en sincro ha sabido a recompensa, a kilómetros, a frío, calor, esfuerzo, mucho esfuerzo. Y queda compensada toda una temporada de trabajo con una medallita de bronce compartida con cada una de sus compañeras.

Por mi parte, nervios que han salido en forma de herpes en el labio, ilusión, orgullo y lágrimas. Cuánto eché de menos a papá, recordando que el año pasado estuvimos en el mismo sitio, sufriendo por verla sufrir a ella. Cómo duele el recuerdo, y qué poquitos analgésicos encuentro para paliarlo.

Pues por hoy os dejo. El viernes os cuento novedades pre-operatorias, que ya toca. Os leo!!

Soluciones

Estándar

Después de una noche con amigos de las que hay que repetir, entre risas y mantitas, la vida sigue, y Carlota eso lo tiene clarísimo. Toca diana como los militares, sin piedad.

Se respiran nervios por la competición de sincro, y los libros se abren, ya gastados por el curso, para que repasemos y repasemos los exámenes de la próxima semana.

Estoy feliz y encantada porque Mar (www.paracuidarte.tk) ha solucionado mis problemas piscineros. Tengo dos prótesis chulísimas dentro de mi bañador del año pasado que dan el pego al 100%. Es increíble la textura, la forma…hasta sale un pezoncillo si las mueves.
No suelo poner fotos, pero hoy creo que merece la pena que lo veáis.

20120609-103133.jpg
No puedo más que agradecer que haya gente como tú, tan involucrada en estos “problemillas” gigantes que tienen menos importancia cuando sacas tus bolsas llenas de magia. Gracias una y mil veces.
Por cierto, que sepáis que, si queréis tener un detallito conmigo para el ingreso, nada de flores ni bombones. Os ponéis en contacto con Mar y me compráis un sujetador en condiciones. Hay que ser originales!!

Os dejo ya. El sábado viene lleno de planes, y hay que empezar a cumplirlos.

Feliz fin de semana. Os leo!

El tren de la bruja

Estándar

Por fin miércoles!! Ya, normalmente se suele poner por fin viernes, pero es que para mí hoy es viernes (a nivel laboral, hablamos).

Estamos de fiestas en Arroyomolinos, no hay cole, así que he aprovechado para ir de médicos, que hacía mucho y lo echaba de menos, soy así. Toca ecografía de mama para mí, y dentista para Berta. Ideal como plan fiestero, no hay quien lo dude.

Y Carlota, pobrecita mía, como su escuela está en otro municipio, pues al cole que va!! No penséis mal de mí como madre, es sólo que, de vez en cuando, Berta necesita a su mami al 100%, aunque ella ni lo reclame ni deje que se le note. Mañana y pasado me “autoregalo”, que el fin de semana es duro e importante y tiene que ir con el nivel máximo de moral, y tengo demostrado que con ella funciona el tándem mimos-aumento de autoestima.

El médico me tiene un pelín nerviosilla, va a ser mi primera eco desde el destete, y tengo curiosidad. Yo noto mucho bultito pegado a las costillas, todos los médicos, todos, dicen que es la cicatriz, y me sigue agobiando un poco la idea de que vean algo donde no debería haber nada. No puedo evitar sentir que la respiración se agita cada vez que lo pienso, ahora mismo, por ejemplo, y los resoplos se multiplican. No puedo evitarlo. No sé hacerlo.

Por eso, y sin que sirva de precedente, que estaba yo muy subidita, me he permitido estar un poquito de bajón estos días, que en casa se transforma en agobiarme porque todo está descolocado y sucio, pero se pasa rápido, el viernes, para ser exactos.

No os pongo más nerviosos a vosotros tampoco, el sábado os contaré resultados….positivos, seguro!!

Pongo modo off estos días con el mundo, que voy a conectar modo on con la maternidad, el tren de la bruja y las confidencias pre-adolescentes.

Os leo!!

Piscinas

Estándar

De nuevo por aquí, más calmada con las pre-adolescentes, deseando que llegue mi viernes libre, y cansada y con mucho sueño.

Como siempre, hoy os pido ayuda, porque tengo un dilema, y de los grandes.

Ha llegado el verano, el calorcito, los vestidos escotados, y….ta-chán….las piscinas!! Me encantan, las disfruto, adoro la sensación al tirarme, pero este año tengo un problemón. Ya os habréis imaginado cual.

No tengo prótesis para el agua ni me las voy a comprar para un mes y poco que me quede, no encuentro bañadores con el relleno suficiente para dar el pego, los que he visto con hueco para poder introducirlas están bien, pero las que tengo se empaparían y ya me estoy imaginando las piscinas a las que vaya llenas de algodón flotando.

Yo me bañaría sin prótesis, ya estoy acostumbrada, y, depende de en qué piscinas, lo haré, pero, por ejemplo, el día que celebremos el cumple de Berta con sus compañeros, cómo lo hago? No me baño? No me quedo en bañador? Me escondo? Noooo, eso no va conmigo. Pero tampoco veo necesario ser el centro inevitable de las miradas, cada una se clava y hunde más la poquita autoestima veraniega que me queda.

Nunca me han importado los kilos de más, me interesaba más pasar un rato de risas y balonazos en la piscina con los enanos, pero este año no voy a poder. No puedo tirarme de cabeza (no me imagino el dolor al entrar al agua), no me puedo arriesgar a recibir un balonazo o una patada, no me puede dar el sol en la zona, no tengo bañador. Soy una abuela piscinera de 38 años. Cada vez que decida bañarme, llamo a Protección Civil y a desalojar el agua. Ay, no, por supuesto que no lo llevo bien.

Así que tenemos tarea. No quiero ni leer un comentario tipo -que mas dá el exterior-, o -eres una valiente y puedes con ésto-. Quiero comentarios constructivos, ideas, trucos y todo lo que se os ocurra. Tenemos de plazo hasta el 23 de junio, no sea que os quejéis por la premura.

Anticipadamente, gracias. Por todo.

Os leo!!